El melanoma es un tipo de cáncer de piel que se origina en los melanocitos, las células encargadas de producir melanina, el pigmento que da color a la piel. Aunque es menos frecuente que otros cánceres cutáneos, puede ser más agresivo, ya que tiene capacidad de extenderse a otras partes del cuerpo si no se detecta a tiempo.
La buena noticia es que, cuando se diagnostica en fases iniciales, el melanoma suele tener un pronóstico mucho más favorable. Por eso, conocer los signos de alarma, revisar la piel de forma periódica y adoptar hábitos adecuados de protección solar son medidas fundamentales para cuidar la salud cutánea.
El melanoma aparece cuando los melanocitos comienzan a crecer de forma descontrolada. Puede desarrollarse sobre un lunar ya existente, pero también puede aparecer como una lesión nueva en la piel.
Síntomas del melanoma: cambios en la piel que no deben ignorarse
El signo más importante del melanoma suele ser un cambio visible en la piel. Puede tratarse de un lunar que cambia de aspecto, una mancha nueva, una lesión diferente al resto o una herida que no cicatriza.
Conviene consultar con un médico si se observa un crecimiento nuevo, una llaga que no cura o cambios en un lunar, ya que los cánceres de piel no siempre tienen el mismo aspecto.
Algunas señales de alarma son:
- Un lunar que cambia de tamaño, forma o color.
- Una mancha nueva que destaca frente a las demás.
- Una lesión que sangra, pica, duele o forma costra.
- Una herida que no cicatriza.
- Un lunar de crecimiento rápido o aspecto irregular.
Ante cualquiera de estos cambios, es recomendable acudir al dermatólogo para una valoración.
La regla ABCDE para detectar señales sospechosas
Una forma sencilla de vigilar los lunares es utilizar la regla ABCDE. La American Academy of Dermatology recomienda fijarse en estos signos para favorecer la detección precoz del melanoma, cuando es más tratable.
A – Asimetría
Una mitad del lunar no se parece a la otra.
B – Bordes
Los bordes son irregulares, dentados, borrosos o mal definidos.
C – Color
El lunar presenta varios colores o cambios de color: marrón, negro, rojizo, azulado o blanquecino.
D – Diámetro
Tiene un diámetro superior a unos 6 mm, aunque algunos melanomas pueden ser más pequeños.
E – Evolución
Cambia con el tiempo: crece, se eleva, pica, duele, sangra o modifica su forma o color.
¿Quién tiene más riesgo de melanoma?
Cualquier persona puede desarrollar melanoma, pero existen factores que aumentan el riesgo. Entre ellos se encuentran:
- Piel clara, ojos claros o tendencia a quemarse con facilidad.
- Antecedentes de quemaduras solares intensas, especialmente en la infancia o adolescencia.
- Muchos lunares o lunares atípicos.
- Antecedentes familiares o personales de melanoma.
- Uso de cabinas de bronceado.
- Exposición solar intensa o acumulada a lo largo de la vida.
- Sistema inmunitario debilitado.
Las personas con mayor riesgo deben prestar especial atención a la autoexploración cutánea y consultar con el dermatólogo la periodicidad adecuada de sus revisiones.
Prevención del melanoma: cómo proteger la piel
La prevención del melanoma se basa en reducir el daño provocado por la radiación ultravioleta. El bronceado no es una señal de salud: es una respuesta de la piel ante una agresión.
1. Evitar las quemaduras solares
Las quemaduras solares, especialmente cuando se producen en edades tempranas, aumentan el riesgo de melanoma. Por ello, es fundamental proteger la piel de niños y adolescentes y extremar las precauciones durante el verano, en la playa, la piscina, la montaña o durante actividades al aire libre.
2. No utilizar cabinas de bronceado
Las fuentes artificiales de radiación UV, como camas o cabinas de bronceado, también dañan la piel. El CDC recomienda evitar estas fuentes artificiales para reducir el riesgo de cáncer cutáneo.
3. Usar protector solar correctamente
La American Academy of Dermatology recomienda utilizar protector solar de amplio espectro, resistente al agua y con SPF 30 o superior, aplicándolo sobre toda la piel no cubierta por la ropa.
Para que sea eficaz, debe aplicarse en cantidad suficiente y reaplicarse cada dos horas, o antes si la persona se ha bañado, ha sudado o se ha secado con una toalla.
4. Buscar sombra y evitar las horas de mayor radiación
Siempre que sea posible, conviene evitar la exposición directa al sol durante las horas centrales del día, cuando la radiación UV suele ser más intensa. Buscar sombra es una medida sencilla y eficaz, especialmente en niños, personas mayores y pacientes con piel sensible.
5. Utilizar barreras físicas
La protección solar no depende únicamente de la crema. También es recomendable utilizar:
- Sombrero de ala ancha.
- Gafas de sol con protección frente a radiación UVA y UVB.
- Camisetas, pantalones o ropa con protección UV.
- Sombrillas o zonas de sombra.
El CDC recomienda combinar sombra, ropa protectora, sombrero, gafas de sol y protector solar para reducir la exposición a los rayos UV.
Autoexploración de la piel: una vez al mes
Revisar la piel una vez al mes ayuda a detectar cambios de forma precoz. La autoexploración debe incluir no solo las zonas más visibles, sino también aquellas que suelen pasar desapercibidas:
- Espalda.
- Cuero cabelludo.
- Orejas y cuello.
- Plantas de los pies.
- Entre los dedos.
- Uñas.
- Zona genital.
- Parte posterior de piernas y brazos.
MedlinePlus recomienda examinar la piel regularmente, especialmente en personas que ya han tenido melanoma, porque el riesgo de presentar otro melanoma es mayor.
Una buena estrategia es realizar la revisión siempre el mismo día del mes, con buena luz, espejo de cuerpo entero y espejo de mano. También puede ser útil pedir ayuda para revisar la espalda o el cuero cabelludo.
Cuándo acudir al dermatólogo
Debe solicitarse valoración médica si aparece un lunar nuevo que llama la atención, una lesión que crece rápidamente, un lunar que sangra, duele o pica de forma persistente, o cualquier mancha que cambia de aspecto.
También es recomendable consultar con dermatología si existen muchos lunares, antecedentes familiares de melanoma, piel muy clara, quemaduras solares importantes o lesiones pigmentadas difíciles de vigilar.
HCB Hospitales: cuidado dermatológico y prevención
En HCB Hospitales, la prevención y el diagnóstico precoz son pilares fundamentales para el cuidado de la salud. Ante cualquier cambio en la piel, lunar sospechoso o lesión que no cicatriza, es importante acudir a un especialista para una valoración personalizada.
Revisar la piel, protegerse del sol y consultar a tiempo puede marcar la diferencia. El melanoma puede ser agresivo, pero detectado de forma precoz tiene muchas más posibilidades de tratamiento eficaz.