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Obesidad en adolescentes: causas y consecuencias

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¿Hay obesidad en adolescentes? En España tres de cada 10 adolescentes sufre problemas de sobrepeso. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Iniciativa Europea de Vigilancia de la Obesidad Infantil (COSI en sus siglas en inglés) confirman que el problema es global y que un 29% de niños de siete a nueve años padece sobrepeso y obesidad.

Al contrario de lo que sucedía en generaciones anteriores, hoy en día la obesidad ya no es una enfermedad casi exclusiva de pacientes adultos. Niños y adolescentes presentan problemas de sobrepeso cada vez en mayor porcentaje.

El riesgo se encuentra en las consecuencias que puede acarrear sobre su salud, que también son importantes y que pueden tanto condicionar su crecimiento y desarrollo como ocasionarles problemas sanitarios inmediatos de gravedad.

La prevención es la mejor estrategia para evitar la obesidad en adolescentes y niños, algo que depende en gran medida de las pautas establecidas en el propio hogar. Pero la ayuda médica también es una vía óptima para encontrar la forma de acatar la obesidad y adoptar hábitos alimentarios saludables.

En HCB Hospitales cuentas con la Unidad de Nutrición y Dietética, que colabora directamente con la Unidad de Obesidad, para ofrecer consulta a pacientes con sobrepeso y obesidad, incluyendo niños y adolescentes, con el fin de ayudarles a recuperar su peso ideal y prevenir todas las consecuencias médicas relacionadas.

Causas de obesidad en adolescentes

En la actualidad, la obesidad en adolescentes se desarrolla en base a distintos factores o causas, muchas veces combinados entre sí, lo que forma un cóctel muy peligroso y a veces incluso difícil de evitar.

Las causas de obesidad, además, se pueden diferenciar en tres ámbitos: la herencia genética, las pautas de alimentación y los hábitos personales.

Obesidad en adolescentes: causas genéticas

La herencia genética puede condicionar en gran medida la predisposición de una persona a padecer obesidad.

Obviamente no es un factor excluyente, dado que unas pautas de alimentación saludables y ejercicio regular, pueden ayudar a frenar esta tendencia a coger peso más fácilmente que otras personas.

En cualquier caso, lo que sí se ha podido identificar en diversos estudios es que la herencia genética puede afectar a una amplia variedad de genes, que condicionarían en gran medida el desarrollo de obesidad desde el nacimiento hasta la etapa adulta.

El grado de heredabilidad varía de forma considerable en porcentajes que van del 25% al 55% en estudios familiares. En gemelos, por ejemplo, este porcentaje puede aumentar hasta el 80%.

La OMS ha concluido en algunas de sus investigaciones que del 25% al 40% del Índice de Masa Corporal (IMC) es heredable, sin embargo, de los casos de obesidad pediátrica menos del 5% se debe a factores endógenos, es decir, que no puedan ser modificados.

Obesidad en adolescentes: causas alimentarias

Lo que sí se conoce perfectamente es la fisiología básica del cambio de peso en una persona. Se aumenta el volumen corporal cuando la ingesta energética sobrepasa al gasto calórico.

Por tanto, la alimentación constituye uno de los pilares básicos para un peso óptimo de la persona, por descontado también en edad adolescente.

El problema aquí se encuentra en el hecho de que las pautas alimentarias actuales fomentan el aumento de obesidad entre niños y adolescentes.

Esto ha motivado a identificar qué factores de riesgo son los más importantes para encontrar las causas de obesidad en adolescentes, con el fin de poder actuar directamente sobre ellas. Estas son las más destacables:

  • Una tendencia a la comida “basura”: alimentos ofrecidos con el reclamo de un precio más económico suelen contar con más grasas y menos nutrientes. La comida rápida y precocinada son protagonistas clásicos de este factor.
  • Bebidas azucaradas: el problema de los refrescos con alta tasa de azúcar es importante hoy en día. Refrescos, zumos y otras bebidas con alto contenido en azúcar están muy presentes en la dieta de niños y adolescentes, pese al gran aporte calórico que representan.
  • Consumo fuera de domicilio: se encuentra una relación directa entre los hábitos alimentarios fuera del hogar y el sobrepeso o la obesidad. Cuando se come en espacios distintos a los descritos, el consumo de calorías suele ser muy superior.
  • Omisión del desayuno: existe una asociación directa entre omitir el desayuno y el exceso de peso, que se identifica además como una tendencia al alza sobre todo en adolescentes.
  • Consumo de aperitivos: de igual forma también se percibe una tendencia en aumento en el consumo de snacks y otros aperitivos por parte de adolescentes a lo largo de todo el día, lo que no solamente les supone una carga calórica extra, sino que además afecta a su apetito y a patrones alimentarios que podrían ser más saludables. 

Obesidad en adolescentes: causas por hábitos personales

Las condiciones familiares también representan un factor importante para la alimentación del adolescente y son causa directa de la ganancia de peso en esta población.

Igual que sucede con la alimentación, con los hábitos personales es posible actuar desde el propio hogar, promoviendo distintas actividades más saludables que, entre otras cosas, beneficien su alimentación.

Las causas por hábitos personales en adolescentes que más favorecen la obesidad son las siguientes:

  • Tiempo de uso de dispositivos electrónicos: igual que sucede con la televisión, en el caso del teléfono móvil, el ordenador o una tablet, estamos ante elementos de entretenimiento que requieren la atención del usuario y, por tanto, les impide en gran medida hacer otras actividades. El tiempo dedicado a estos dispositivos aumenta considerablemente entre adolescentes, lo que restringe más que nunca su actividad física.
  • Sedentarismo: además de las pautas de uso de los dispositivos electrónicos, existe una tendencia cada vez mayor al sedentarismo, tanto por el hecho de estudiar o hacer otras actividades frente a una pantalla, como también por preferir alternativas que no requieren esfuerzo como usar un patinete eléctrico en lugar de pasear, sentarse en una terraza en lugar de practicar deporte, etc.
  • Mayor individualismo: la construcción de una personalidad propia en adolescentes incentiva que busquen tiempo para encontrarse a sí mismos y que reduzcan sus actividades familiares a favor de una mayor socialización con gente de su edad. Sin embargo, aunque este individualismo debe respetarse en la medida de lo posible, desde la responsabilidad familiar es muy saludable fomentar actividades entre todos los integrantes como hacer senderismo, visitar ubicaciones cercanas o incluso hacer deporte en familia. Todo ello ayudará  también al adolescente a construir hábitos sólidos de una vida activa, que podrán mantener en el futuro.

Consecuencias de la obesidad en adolescentes

La obesidad es un factor de alto riesgo para adultos en términos de salud. Sin embargo, los adolescentes también están expuestos a sus consecuencias, con efectos que pueden afectarles tanto de forma inmediata como progresiva y llegar a condicionar su etapa adulta.

Algunas de estas consecuencias de la obesidad en adolescentes son las siguientes:

  • Desarrollo de diabetes de tipo 2.
  • Aumento de la presión arterial (hipertensión) y del riesgo de accidentes cerebrovasculares.
  • Colesterol alto.
  • Hígado graso.
  • Dolor en las articulaciones, sobre todo en caderas y rodillas.
  • Problemas respiratorios.
  • Alteraciones del sueño.
  • Trastornos alimentarios.

Ante un problema de obesidad en adolescentes, la solución parte de una doble estrategia. Las pautas de alimentación y actividades no sedentarias deben fomentarse desde el propio hogar. Pero también es importante la supervisión directa de especialistas.

Por eso recomendamos acudir a la Unidad de Nutrición y Dietética de HCB Hospitales, desde donde es posible obtener una ayuda personalizada para cada paciente, en cualquier etapa, tanto para niños como para adultos y, por descontado, también en la adolescencia. 

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