Blog

¿Cómo diferenciar la Gripe A de la Gripe Común?

Alvaro de Sande |
|
No hay comentarios
 | Blog

Comparte este post, elige tu plataforma

La gripe A y la gripe común son dos tipos de infecciones respiratorias que a menudo se confunden debido a la similitud en algunos de sus síntomas. Sin embargo, existen diferencias clave que pueden ayudarte a distinguir entre una y otra. Conocer estas diferencias no solo te permitirá identificar mejor qué tipo de gripe podrías estar enfrentando, sino que también te ayudará a tomar las medidas adecuadas para tu bienestar y el de los demás.

1. Inicio de los síntomas: ¿de repente o poco a poco?

  • Gripe A:
    Uno de los aspectos más característicos de la gripe A es el inicio abrupto de los síntomas. Por lo general, los síntomas aparecen en cuestión de horas, sin previo aviso. Es común que una persona se sienta completamente bien durante la mañana y, de repente, comience a experimentar síntomas graves en cuestión de horas.

  • Gripe Común:
    Por otro lado, los síntomas de la gripe común suelen aparecer de forma más gradual. En este caso, el malestar general, la congestión nasal o el dolor de garganta se presentan de manera progresiva y no con la rapidez que caracteriza a la gripe A.

2. ¿Qué síntomas deberías estar observando?

  • Gripe A:
    Los síntomas de la gripe A suelen ser más intensos y graves. Entre los más comunes se incluyen:

    • Fiebre alta, generalmente entre 38-40°C, que aparece rápidamente.

    • Dolor muscular y dolor de cabeza intenso.

    • Fatiga extrema, que puede durar varios días, afectando significativamente la capacidad de realizar actividades cotidianas.

    • Tos seca y persistente.

    • Escalofríos.

    • Dolores articulares.

    • En algunos casos, especialmente en niños, la gripe A puede ir acompañada de síntomas gastrointestinales, como diarrea o vómitos.

  • Gripe Común:
    En cambio, los síntomas de la gripe común son más leves y menos intensos:

    • Fiebre baja o ausente. Si aparece fiebre, es generalmente leve.

    • Tos menos intensa, habitualmente productiva, es decir, con mucosidad.

    • Dolores musculares y dolor de cabeza más moderados.

    • Congestión nasal, dolor de garganta y estornudos frecuentes.

    • Fatiga menos severa. A diferencia de la gripe A, no se presenta una fatiga tan extrema.

3. Duración de los síntomas: ¿cuánto tiempo dura el malestar?

  • Gripe A:
    Los síntomas de la gripe A suelen durar entre 3 a 7 días, pero la fatiga extrema puede persistir durante varias semanas, lo que puede afectar el rendimiento y las actividades diarias.

  • Gripe Común:
    Los síntomas de la gripe común suelen durar de 3 a 5 días y no tienden a dejar una fatiga prolongada. Una vez que desaparecen los síntomas principales, las personas suelen recuperarse completamente sin complicaciones adicionales.

4. Complicaciones: ¿cuáles son los riesgos asociados?

  • Gripe A:
    Una de las mayores preocupaciones con la gripe A es que puede ocasionar complicaciones graves, como neumonía, insuficiencia respiratoria y otras infecciones secundarias. Las personas vulnerables, como niños, ancianos, embarazadas o personas con enfermedades crónicas, están en mayor riesgo de desarrollar complicaciones severas.

  • Gripe Común:
    Por lo general, la gripe común no causa complicaciones graves. Suele ser más limitada a una infección leve de las vías respiratorias superiores, y es menos probable que provoque complicaciones como neumonía o infecciones secundarias.

5. Transmisibilidad: ¿cuán contagiosa es cada una?

  • Gripe A:
    La gripe A es más altamente transmisible que la gripe común y puede causar epidemias o pandemias. Este tipo de gripe se propaga rápidamente a través de gotas respiratorias generadas por la tos y los estornudos, por lo que es esencial tomar precauciones, como el uso de mascarillas, para evitar su propagación.

  • Gripe Común:
    La gripe común también se transmite por gotas respiratorias, pero suele ser menos contagiosa que la gripe A. No causa epidemias a gran escala como la gripe A, y su propagación es generalmente más limitada.

6. ¿Cómo se diagnostica?

Si tienes dudas sobre si tus síntomas son causados por la gripe A o por otro virus, la mejor manera de obtener un diagnóstico claro es consultar a un médico. Existen pruebas diagnósticas, como la PCR o las pruebas de antígenos, que pueden identificar específicamente si estás infectado con el virus de la influenza A. Estas pruebas son rápidas y pueden ayudar a determinar el tratamiento adecuado.

 

Prevención y cómo actuar en caso de duda

Aunque tanto la gripe A como la gripe común pueden ser prevenidas en parte mediante vacunación, las recomendaciones específicas varían:

Prevención de la Gripe A:

  1. Vacunación anual: Es la forma más eficaz de prevenir la gripe A. La vacuna se actualiza cada año para proteger contra las cepas más comunes del virus.

  2. Higiene de manos: Lávate las manos frecuentemente con agua y jabón, o usa gel desinfectante con al menos 60% de alcohol.

  3. Uso de mascarillas: En lugares públicos cerrados o cuando estés en contacto cercano con personas enfermas, usar una mascarilla puede reducir el riesgo de contagio.

  4. Evitar el contacto cercano: Si estás enfermo, es importante quedarse en casa y evitar ir a lugares públicos, especialmente durante los primeros días de la enfermedad.

¿Qué hacer si tienes dudas sobre tus síntomas?

  • Si los síntomas son graves o si perteneces a un grupo vulnerable (como personas mayores, niños pequeños o personas con enfermedades crónicas), es recomendable consultar a un médico de inmediato.

  • En caso de duda, el diagnóstico rápido es fundamental, así que no dudes en realizarte pruebas para determinar si es gripe A o alguna otra afección.

Resumen final

Para ayudarte a recordar las diferencias clave:

  • Gripe A: Inicio abrupto, fiebre alta, dolores musculares intensos, fatiga extrema y tos seca. Puede causar complicaciones graves como neumonía e insuficiencia respiratoria.

  • Gripe Común: Inicio gradual, fiebre baja, tos productiva y síntomas leves en general. Las complicaciones graves son raras.

Recordemos que, ante cualquier duda, lo mejor es contar con el diagnóstico adecuado para recibir el tratamiento necesario.

 

Post relacionados

Atención al paciente

Play Video